4 preguntas básicas sobre el cable acero

4 preguntas básicas sobre el cable acero

Si comienzan con una empresa en la que son necesarias maquinarias de levantamiento de cargas, pilas de cimentación, etcétera, es probable que tengan dudas sobre el cable acero. Es un elemento indispensable y es importante que lo conozcan bien para evitar paros en operaciones, accidentes, entre otros inconvenientes. Abordaremos en esta publicación diversas preguntas cuyas respuestas consideramos importante que conozcan antes de iniciar operaciones.

¿Qué son y cuáles son sus componentes?

Se trata de un conjunto de alambres de acero que se trenzan de manera ordenada para que cumplan con requerimientos de carga. Los alambres pueden enrollarse de manera helicoidal en una o múltiples capas y alrededor de un componente central. Este conjunto puede a la vez enrollarse en un alma para formar cables con variados cordones.

El diámetro del cable hace referencia a su circunferencia y se expresa en milímetros. A ello se debe el nombre que también recibe de cables milimétricos de acero. Cuando es utilizado en máquinas como las piloteadoras, los esfuerzos hacen que disminuya su diámetro y aumente su longitud; se debe al asentamiento de los elementos diversos que lo conforman. Es posible diseñar diversas medidas dependiendo si se desea un cable principal o uno auxiliar o de la aplicación.

Los cables de acero se utilizan para labores de elevación y suspensión. Pueden emplearse materiales como bronce o monel para su fabricación, en función de la aplicación y los requerimientos de los usuarios, aunque se recomienda el acero inoxidable. Cuentan con uno o múltiples torones alrededor del alma. Los más utilizados poseen seis torones aunque los componentes pueden variar en complejidad. Con respecto a los elementos básicos ya hicimos mención de ellos pero hay detalles que es preciso que conozcan. Se trata de tres:

  1. Son los hilos delgados que se obtienen mediante el estiramiento del metal. Son los elementos mínimos que agrupado conforman los torones y se fabrican en calidades diversas. Los más comunes son de acero duro, pero puede usarse acero inoxidable confeccionado en grados diversos: 302,304, 305 y 316. Los primeros dos grados son magnéticos. Mientras asciende el grado disminuye su capacidad magnética.
  2. Se trata del conjunto de diversos alambres unidos en configuraciones geométricas diversas. Mientras que una cantidad de alambres conforma un torón, un conjunto de torones conforma al cable acero. Las formas en que el último es clasificado se basa en el número de alambres agrupados en los torones. De manera estándar se manejan las clasificaciones 7, 19 y 37.
  3. Es el núcleo del cable en torno al cual se enrollan los torones. Está conformada por materiales que brindan el soporte indispensable para los torones bajo condiciones normales para cargas y nudos. Los más comunes además del acero son las fibras naturales y el polipropileno. En ambientes con alto grado de humedad se recomienda el acero inoxidable para que su resistencia no resulte comprometida.

¿Qué criterios considerar al comprar un cable acero?

Para garantizar su funcionamiento óptimo y durabilidad, deben considerarse seis características básicas. No todas cuentan con ellas, por ello es importante acudir con un proveedor como Alfo que les garantice la inclusión de alguna de ellas en sus cables según sus necesidades.

  1. Resistencia a la fatiga. La fatiga deriva de los objetos que causan vibraciones en los cables. La absorción de esta energía sucede en distintas secciones del cable por lo que debe adquirirse un ejemplar según el tipo de onda. También debe considerarse el diámetro. El más pequeño ofrece mayor resistencia a la fatiga.
  2. Para su determinación debe considerarse la carga potencial de trabajo. Abarca factores como cargas dinámicas, de choque, frenos repentinos o temperaturas elevadas.
  3. Nivel de doblez. Si se necesitan un cable que pueda doblarse sin daños se recomienda uno con diámetro menor. No debe confundirse con la flexibilidad. Si el cable acero debe ir alrededor de una polea pequeña, se recomienda un alto nivel.
  4. Resistencia a presiones externas. Los aplastamientos causan distorsiones en la sección transversal de cable, y hacen que no pueda ajustarse o moverse adecuadamente. La mejor opción ante presiones externas es un cable compacto, con hebras grandes y alambres externos.
  5. Resistencia a la deformación. Las pérdidas de metal y deformaciones son condiciones que deben mantener siempre a raya. Suelen darse en las poleas o cuando constantemente frota el cable contra sí u otro objeto. Se recomiendan alambres eternos grandes y hebras compactas si desean este tipo de resistencia.
  6. Resistencia a la corrosión. Si trabajan en entornos húmedos no se sugieren los cables estándar con brillo. Se recomienda el cable inoxidable o galvanizado.

¿Cómo deben utilizarse adecuadamente?

Es importante contar con personal capacitado para garantizar su correcta manipulación. Se recomienda el uso de una barra en el centro de los carretes y suspenderlos con ayuda de un gato hidráulico de modo que puedan girar libremente mientras es extraído el cable. No olviden sacarlo por arriba y calibrar bien las poleas donde lo harán pasar. El desenrollado siempre debe realizarse por dos personas para evitar la formación de espiras.

Revisen que no se produzcan bucles en el proceso de enrollado o desenrollado. Tienen que guardarse en un sitio hermético, libre de polvo, humedad o emisiones. Deben de conocer las condiciones de operación a las que lo sometan, para que determinen la resistencia requerida y el diseño de mayor conveniencia. Cuando se instale un nuevo cable es importante que se ajuste al equipo para lo cual debe operarse primero sin cargas.

¿Qué hay del mantenimiento y los signos de desgaste?

Los signos de deterioro son los siguientes:

  • Abrasión.
  • Fracturas por fatiga.
  • Torceduras
  • Corrosión.
  • Estiramiento excesivo.

Algunos de estos son inevitables, sin embargo otros pueden ralentizarse o evitarse con prácticas de mantenimiento. Es importante que los cables sean lubricados con frecuencia. Los tipos de lubricantes que se usan son dos: revestimiento y penetrante. Deben adquirir un lubricante con los proveedores de cable para utilizar el adecuado.

Eviten que tengan contacto con el suelo y procuren mover los cables de manera ocasional para que los patrones de desgaste se emparejen. También ténganlos lejos de ambientes dañinos con humedad, vapor, ácidos y alcalinos. Procuren no exceder la capacidad de carga y que la instalación se realice de manera correcta.

Si desean adquirir un cables de acero para perforadoras hidráulicas, adquieran los que en Alfo confeccionamos y distribuimos. Son de la mejor calidad y están fabricados bajo la norma API 9-A. Cuentan con certificados de calidad para que emprendan de forma segura y efectiva. Comuníquense al 5353 1001 EXT 117 o visiten nuestras oficinas. Nos encontramos en Santo Domingo, No. 44, Colonia La preciosa, en Azcapotzalco, CDMX.

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